
La iniciativa, financiada por la Xunta de Galicia a través de Cooperación Galega, fortaleció la prevención de la violencia de género, la participación comunitaria y la gestión responsable de los residuos sólidos.
SANTO DOMINGO. – Mujeres en Desarrollo Dominicana, Inc. (MUDE) y el Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN) celebraron el acto de cierre del proyecto “Gobernanza participativa a través de una cultura de prevención de la violencia de género y el manejo de los residuos sólidos desde el Ayuntamiento del Distrito Nacional”, una iniciativa que durante su implementación promovió la participación ciudadana, fortaleció capacidades y articuló esfuerzos entre autoridades municipales y organizaciones comunitarias de Los Guándules y La Ciénaga.
El acto se realizó el 11 de agosto en el Palacio Consistorial y contó con la participación de autoridades municipales, representantes de MUDE, organizaciones comunitarias y otros actores vinculados a la iniciativa.
Durante la actividad, la directora ejecutiva de MUDE, Rosa Rita Álvarez, destacó que el proyecto permitió desarrollar nuevas formas de trabajo conjunto para enfrentar dos problemáticas que, aunque pueden parecer diferentes, inciden directamente en el bienestar y la calidad de vida de las comunidades: la prevención de la Violencia Basada en Género (VBG) y la gestión responsable de los residuos sólidos.
“Los resultados alcanzados se han reflejado en una ciudadanía más consciente sobre la prevención de la violencia; en comunidades que reconocen el valor de cuidar sus espacios privados y comunes; en servidores públicos con mayores herramientas para responder a las necesidades de la población; y en alianzas institucionales que han demostrado que, cuando trabajamos de manera coordinada, podemos generar cambios más profundos y sostenibles”, expresó Álvarez.
Una gobernanza construida desde las comunidades
Uno de los principales aportes del proyecto fue colocar a las organizaciones comunitarias en el centro del proceso.
Los Guándules y La Ciénaga cuentan con juntas de vecinos y vecinas correspondientes a 20 perímetros territoriales, además de 10 organizaciones comunitarias. Con ellas se analizaron las prioridades de los sectores, las necesidades de un plan de acción y la elección de representantes para conformar un Comité Operativo, que se convirtió en el principal espacio de articulación del proyecto.
Este comité participó en el diseño, seguimiento y evaluación del plan de acción, fortaleciendo la corresponsabilidad entre las comunidades, las autoridades municipales y los demás actores involucrados.
El proceso partió de un diagnóstico participativo, mediante el cual las propias comunidades identificaron qué estaba ocurriendo en sus territorios, por qué se producían determinadas situaciones, a quiénes afectaban y qué propuestas podían contribuir a enfrentarlas.
A partir de este ejercicio se estructuraron las acciones en tres componentes estratégicos: fortalecimiento de capacidades, movilización comunitaria y articulación interinstitucional.
Prevención de la violencia de género: más de 850 personas capacitadas
En materia de prevención de la Violencia Basada en Género, más de 850 personas fueron capacitadas, con énfasis en el reconocimiento temprano de las manifestaciones de violencia, la identificación de situaciones de riesgo y el conocimiento de la ruta de atención.
Esta ruta constituye un mecanismo de coordinación entre las instituciones garantes de derechos responsables de brindar protección, orientación y acceso a la justicia.
Las mujeres participantes también recibieron orientación sobre las instituciones a las que pueden acudir para recibir apoyo oportuno y ejercer sus derechos.
El diagnóstico comunitario permitió identificar, además, algunas de las percepciones y preocupaciones existentes en los sectores. Según las mujeres consultadas, la violencia física era la manifestación más común, muchas veces acompañada de violencia verbal. Entre los factores señalados estuvieron la escasez de recursos económicos y el machismo. Las participantes identificaron a las mujeres jóvenes y adultas como las más afectadas y propusieron, entre otras acciones, desarrollar espacios formativos dirigidos a los hombres.
Arte, cultura y convivencia para fortalecer los vínculos comunitarios
La prevención de la violencia también se abordó desde la integración comunitaria, utilizando el arte, la cultura y la convivencia como herramientas para fortalecer los vínculos entre vecinos y promover una cultura de paz.
Más de 150 personas participaron en actividades comunitarias, que incluyeron torneos de dominó, actividades artísticas y la elaboración de un mural comunitario con mensajes orientados a la prevención de la violencia de género, la promoción de una cultura de paz y el cuidado de los espacios comunes.
Estas acciones contribuyeron a generar espacios de encuentro y participación, fortaleciendo la cohesión social en los territorios intervenidos.
22.6 toneladas de residuos sólidos recolectadas
El proyecto también abordó los desafíos relacionados con la gestión de los residuos sólidos. El diagnóstico participativo identificó como principales factores la persistencia de prácticas inadecuadas de manejo y disposición de los residuos, la insuficiente educación y sensibilización ambiental, el incumplimiento de los horarios establecidos para el traslado y recogida de basura y la acumulación de residuos en viviendas y espacios públicos.
Como parte de la respuesta, 50 colaboradores del Departamento de Aseo Urbano del Ayuntamiento del Distrito Nacional participaron en procesos de capacitación para fortalecer sus conocimientos y competencias técnicas y contribuir a una prestación más eficiente de los servicios de limpieza.
Asimismo, se realizaron jornadas de saneamiento ambiental valoradas positivamente por las comunidades, que incluyeron no solo la recolección de residuos domésticos, sino también la eliminación de cacharros y otros enseres que representaban riesgos para la salud y el entorno.
Como resultado de estas jornadas fueron recolectadas 22.6 toneladas de residuos sólidos, equivalentes a 22,600 kilogramos, contribuyendo a mejorar las condiciones ambientales y sanitarias de los espacios intervenidos.
“¡Tu acción cuenta! Por una comunidad limpia y libre de violencia”
Como parte de las acciones de sensibilización se desarrolló la campaña “¡Tu acción cuenta! Por una comunidad limpia y libre de violencia”, orientada a promover la prevención de la violencia, la corresponsabilidad ciudadana y el cuidado de los espacios comunes.
Los mensajes de la campaña fueron difundidos mediante hojas informativas, pancartas, camisetas, gorras y banners utilizados durante las diferentes actividades desarrolladas en las comunidades.
Una experiencia basada en alianzas y corresponsabilidad
Durante el acto de cierre, MUDE reconoció el apoyo de la Xunta de Galicia, a través de Cooperación Galega, como entidad financiadora del proyecto, así como el respaldo del Ayuntamiento del Distrito Nacional y, de manera especial, de la alcaldesa Carolina Mejía.
También fue reconocida la labor de los funcionarios y equipos técnicos del Ayuntamiento, del personal de MUDE y de las organizaciones comunitarias que participaron activamente en el desarrollo de las acciones.
Rosa Rita Álvarez destacó especialmente el entusiasmo y la disposición con que las organizaciones comunitarias asumieron su participación, aportando tiempo, liderazgo, ideas y confianza, al comprender que su involucramiento podía contribuir no solo a mejorar las condiciones de sus comunidades, sino también a fortalecer su dignidad, promover una mejor convivencia y recuperar espacios públicos más limpios, seguros y acogedores.
“Hoy concluimos con la certeza de que cada alianza construida, cada liderazgo fortalecido y cada ciudadano que decidió participar, dejó una huella que trasciende este proyecto. Ese es el legado que hoy celebramos y el compromiso que renovamos, que es el de seguir creyendo en la fuerza de la participación, del trabajo conjunto y la corresponsabilidad como el camino para construir comunidades más seguras, más inclusivas y con mayores oportunidades para todas y todos”, afirmó Álvarez.
Los resultados de esta experiencia muestran que la gobernanza participativa puede convertirse en una herramienta efectiva para conectar las capacidades de las instituciones con el conocimiento, liderazgo y compromiso de las comunidades.
Más allá de las acciones realizadas, el proyecto deja capacidades fortalecidas, alianzas construidas y una ciudadanía con mayores herramientas para participar en la solución de los desafíos que afectan sus territorios.
Proyecto financiado por la Xunta de Galicia a través de Cooperación Galega.